No pueden oírme, pero yo puedo gritar más.

sábado, 31 de diciembre de 2011

Bares llenos de melancolía. Sentimiento del que está ahí y se esconde. Se hacen de rogar mis alegrías, no las veo hasta que veo doble. Y a tomar por culo las palabras cuando son tus ojos los que miran. Siempre se me ha lenguado la traba, siempre que me falta la saliva. Se ha marchitado una flor, que no quiso recordar, no hay estrellas esta vez, las tendré que improvisar.
Y ahora salgo yo, con los ojillos moraos'..
Vale, déjalo.

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